Estabas tejiendo tranquilamente en espiral, luego una llamada, y ya no tienes ni idea de en qué vuelta vas. Le pasa a todo el mundo en amigurumi, porque la labor nunca se cierra. La buena noticia: casi siempre puedes encontrar tu sitio leyendo el tejido, sin deshacer nada. Aquí tienes cómo recuperarte y cómo evitar que vuelva a pasar.

Primero, encuentra dónde empieza tu vuelta

Si pusiste un marcador, es inmediato: está en el primer punto de tu vuelta en curso. Teje hasta él y sabrás exactamente dónde empieza la vuelta. ¿Aún sin marcador? Localiza el bucle vivo en tu ganchillo, retrocede punto a punto por la vuelta para orientarte, y pon un marcador ahora para que no vuelva a pasar.

Recontar sin deshacer

  1. Pon la pieza plana y cuenta las crestas desde el anillo mágico para tu número de vuelta.
  2. Cuenta los puntos de tu última vuelta completa y compara con el patrón.
  3. Si la cuenta coincide con el patrón para esa vuelta, ajusta tu contador y sigue.
  4. Si no coincide, solo entonces retrocede, punto a punto, para encontrar el punto de más o de menos.

Rara vez hace falta deshacer. Leer el tejido es más rápido y más tranquilo. Para el método completo, ver cómo contar las vueltas en amigurumi.

Cómo dejar de perder tu sitio

La solución es un hábito, no una herramienta que comprar. Marca el primer punto de cada vuelta, y actualiza un contador en cuanto cierras la vuelta. Los dos van juntos: los marcadores de puntos guardan tu sitio físico en la vuelta, y el contador guarda el número. Con ambos, una pausa para el té no vuelve a costarte una vuelta.

Deja que Knittle guarde el número

El marcador guarda tu sitio en la espiral; Knittle guarda la cuenta. Toca el contador de vueltas cada vez que pasas el marcador, y el número queda guardado y sincronizado entre tu iPhone, iPad y Apple Watch. Deja la labor cuando la vida interrumpa, la vuelta te espera justo donde la dejaste.